 |
Las supernovae (B Cas, CM Tau) son estrellas que,
durante la crisis, aumentan su brillo 20 magnitudes o más, debilitándose lentamente.
Durante la crisis, el espectro está caracterizado por la presencia de bandas de emisión
muy anchas, varias veces más que las observadas en el espectro de las novae; la velocidad
de expansión de la envoltura es de varios miles de km/s. La estructura de la
estrella después
de la crisis se modifica completamente. Una
nebulosa de emisión expansionandose y un pulsar (no siempre observable) subsisten en la
posición de la supernova.

Según la forma de a curva de luz y las
características espectrales, las supernovae se dividen en tipo I y tipo II.

SN I
Las supernovae de tipo I muestran en sus espectros rayas de
absorción del Ca II, Si, etc... pero no rayas de hidrógeno. La envoltura en expansión
casi no contiene hidrógeno. Durante 20 a 30 días después del máximo, el brillo
disminuye aproximadamente a razón de 0,1 mag por día, después el ritmo de
debilitamiento decrece y alcanza un valor constante de 0,014 mag por día.

SN II
Los espectros de las supernovae de tipo II presentan las rayas
del hidrógeno así como las de otros elementos. La envoltura en expansión consiste
principalmente en hidrógeno y helio. Las curvas de luz muestran una diversidad mayor que
las de las supernovae de tipo I. En general 40 a 100 días después del máximo, la
velocidad de la caída de brillo es de 0,1 magnitud por día.

 |
 |
Remanentes
de dos supernovas históricas |
|
|