Las variables eruptivas de Wolf y Rayet son objetos
masivos (unas 20 veces más que el Sol) muy luminosos de Población I, con magnitudes
absolutas entre -2.2 y -6.7 y temperaturas superficiales entre 25.000 y 50.000 grados.
Fueron descubiertas en 1867 por C. Wolf y G. Rayet mientras realizaban observaciones con
un espectroscopio de estrellas de la constelación de Cygnus. Poseen vientos estelares muy
intensos, densos y calientes con velocidades entre 1000 y 2500 km/s y tasas de pérdida de
masa extremadamente elevadas. Se desconoce la manera en que se produce este viento,
producto de la presión de la radiación, pero sin duda juga un papel importante en la
evolución de estos objetos. Así, las WR pierden masa en forma de viento a razón de
entre 10-6 y 10-5 masas solares por año. Como comparación, la
pérdida de masa del Sol es de tan sólo 10-14 masas solares.
Muestran anchas rayas de emisión HeI, HeII así
como CII-CIV, OII-OV, o NIII-NV, lo que hace que las estrellas de este tipo sean
fácilmente identificables mediante la espectroscopía. Asimismo presentan variaciones de
brillo irregulares con una amplitud de hasta 0,1 mag., probablemente físicos, causados
por una eyección inestable de materia en su superficie.
Cerca del 10% de las WR conocidas presentan una
envoltura, a menudo llamada anillo nebular. Se trata regiones HII esféricas y
semiesféricas con radios de decenas de parsecs, remanentes de la formación estelar. Las
estrellas WR también se encuentran formando sistemas binarios y múltiples. Los períodos
conocidos para estos sistemas van desde algunas horas a varios años.