LOS ASTEROIDES

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GaspraLos asteroides son objetos rocosos y metálicos con órbitas planetarias, pero que son demasiado pequeños para ser considerados planetas. Su aspecto telescópico es puntual, como las estrellas, de ahí su nombre. En la literatura anglosajona en ocasiones son denominados también minor planets y en castellano también se suelen llamar planetoides. Sus tamaños van desde casi 1.000 km en el caso de Ceres hasta unos pocos centímetros o menos. La imagen adjunta muestra la fotografía del asteroide Gaspra obtenida por la sonda Galileo mientras se dirigía a Júpiter. Poseen unas características físicas que los diferencian de los cometas y en su inmensa mayoría se hallan situados entre las órbitas de Marte y Júpiter, en el denominado cinturón de asteroides o cinturón principal. 

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Debido a que los asteroides son materiales procedentes de un sistema solar primitivo, los científicos están interesados en su composición. Las naves espaciales que han navegado a través del cinturón de asteroides han observado que el cinturón halla bastante vacío y que los asteroides están separados por distancias muy grandes. Antes de 1991 la única información obtenida sobre los asteroides era a través de la observaciones realizadas desde la superficie terrestre. En Octubre de 1991 el asteroide 951 Gaspra fue visitado por la nave espacial Galileo y se convirtió en el primer asteroide del que se obtenían imágenes de alta resolución. De nuevo en Agosto de 1993 Galileo se acercó al asteroide 243 Ida. Tanto Gaspra como Ida están clasificados como asteroides de tipo S compuestos por silicatos ricos en metales. Se confirmo que esos cuerpos no tienen en general forma esférica sino irregular, y estan repletos de impactos de antiguas colisiones. El 27 de Junio de 1997 la nave espacial NEAR realizó un encuentro con el asteoride 253 Matilde, del tipo S, mas oscuros y ricos en compuestos de carbono.

G. Piazzi descubrió desde Palermo el primer asteroide, Ceres, durante la noche de fin de año se 1800. Este es el asteroide de mayor tamaño aunque no el más brillante. A partir de ese momento empezaron a aumentar los descubrimientos; el 28 de marzo de 1802 Olbers descubrió el segundo, Pallas, el 1 de septiembre de 1804 Harding hallaba el tercero, Juno. De nuevo Olbers en 1807 descubría el cuarto, Vesta, que es el más brillante de todos e incluso en las oposiciones favorables puede verse a simple vista, por lo que hubiera podido ser descubierto mucho antes.

piazzi.gif (21947 bytes) Guiseppe Piazzi, nacido en Valtellina en 1746 y fallecido en 1826, fue un clérigo italiano que durante años dirigió el Observatorio de Palermo. Estaba trabajando en la compilación de un nuevo y detallado catálogo estelar cuando, justo en el cambio de siglo, del 18 al 19, descubrió un punto luminoso en la constelación de Taurus que no aparecía en los mapas que disponía. Seguido durante las noches siguientes, pudo comprobar su lento desplazamiento entre las estrellas fijas. Descartado que se tratara de un cometa, prosiguió con sus observaciones con ayuda de otros colegas. El matemático alemán  Karl Freidrich Gauss calculó su órbita y en la oposición siguiente se pudo recuperar, con lo que quedaba confirmado que poseía una órbita planetaria: se trataba de Ceres, el primer asteroide descubierto.

No hubo nuevos descubrimientos hasta 1845, cuando Hencke descubrió el quinto y en 1847, el sexto. A partir de ese momento los observadores se sintieron estimulados por este tipo de observaciones, creciendo el número de descubrimientos de forma exponencial, sobre todo a partir de fines del siglo XIX y principios del XX cuando se pasó a utilizar la técnica fotográfica. Así, el número total de descubrimientos era de 100 en 1868, 200 en 1879 y de 300 en 1890. A fines del siglo XX, los avances tecnológicos con el uso de cámaras CCD y al acceso a estas técnicas, incluyendo el empleo de telescopios automáticos por parte de astrónomos aficionados, también ha hecho que el número de descubrimientos se disparara. Si a mediados de los años 80 el número de asteroides numerados (con órbitas perfectamente determinadas y oficialmente catalogados) ascendía a 3.500, en a principios del 2000 ya superaba los 13.000, además de varias decenas de miles con designaciones provisionales al no ser perfectamente conocidos sus parámetros orbitales.

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Animación del descubrimiento del asteroide 9453 Mallorca desde el Observatori Astronòmic de Mallorca. Pulsando sobre la imagen puede verse un esquema de la órbita.

 

Distribución

distrub_asteroid.gif La mayoría de los asteroides se hallan situados entre las órbitas de Marte y de Júpiter (en el cinturón principal) y además suelen estar distribuidos en grupos o familias. Una de ellas es la de los asteroides troyanos en los puntos lagrangianos L4 y L5 de Júpiter, fuera ya del cinturón principal. A menos de 1,3 UA del Sol se encuentra diseminado otro grupo, el constituido por los asteroides del tipo Amor, Apollo y Aten, que pueden acercarse peligrosamente a la Tierra, siendo los responsables de muchos de los cráteres de impacto formados en nuestro planeta en los últimos centenares de millones de años.
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En las últimas décadas se han ido descubriendo nuevos planetoides más allá de la órbita de Júpiter, que reciben distinta denominación según sea su distancia. Así, los situados entre las órbitas de Saturno y Neptuno se denominan centauros, siendo el cuerpo más reprentativo de ellos Chiron (Caronte). Compartiendo la órbita de Plutón, o más exáctamente la resonancia 3:2 con Neptuno, están los plutinos. Su origen no está claro. Para unos son los cuerpos más internos del cinturón de Kuiper, del que Plutón simplemente sería el mayor de ellos, perdiendo por lo tanto su condición de planeta "normal". Otra hipótesis es que son los fragmentos de una colisión catastrófica sufrida por el proto-Plutón en los inicios del sistema solar.

Más allá se extiende el denominado cinturón de Kuiper, constituido por varias decenas de miles de planetoides. En todos los casos, se trata de cuerpos constituidos en su mayor parte por hielo y por consiguiente no pueden ser considerados estrictamente asteroides, sino más bien cometas. Así, por ejemplo, Chiron fue catalogado con una doble denominación, la de asteroide y la de cometa, pues cuando está más cerca del Sol incluso llega a desplegar una cola cometaria.

 

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Grup d'Estudis Astronòmics      

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