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Los Juegos
Florales, también llamados Juegos de la Gaia Ciencia (*), son un certamen literario instituído en
Tolosa de Languedoc (Toulouse, Francia) en el año 1324 por la Sobregaya Companhia dels Set Trobadors y que se celebró hasta 1484, al que concurrían también trovadores y poetas
catalanes. Tras varias tentativas, en 1393, por deseo del rey Juan I, el Consistori de la Gaia Ciència se instauró en Barcelona hasta fines del siglo XV bajo el amparo de los monarcas
catalano-aragoneses. Los
Juegos Florales de Barcelona volvieron a instaurarse en 1859 gracias a las iniciativas de
Antoni de Bofarull y de Víctor Balaguer, con el lema Patria,
Fides, Amor, en alusión a los motivos
de los tres premios ordinarios: la Flor Natural o
premio de honor, la Englantina de oro y la Viola de oro y plata, además de otros premios ordinarios.
El ganador de tres premios ordinarios era investido con el título de Mestre en Gai Saber, todo ello siguiendo la tradición. |
| Si bien cuando
se restablecieron fueron considerados ya anacrónicos para la época, lo cierto es
que casi todos sus detractores terminaron participando, siendo el centro y motor de la Renaixença literaria
catalana, desfilando por ellos las principales figuras señeras del siglo XIX y principios
del XX. Durante la
guerra civil de 1936-1939 los Juegos Florales se interrumpieron, restableciéndose
después de la contienda en dos ámbitos distintos. En Cataluña se tuvieron que celebrar
en la clandestinidad hasta que en 1971 el Ayuntamiento de Barcelona los recuperó. En el
exilio, donde se tuvieron que refugiar la mayoría de literatos, se reestablecieron en
1941 con el nombre de Jocs
Florals de la Llengua Catalana (también conocidos como Jocs Florals de la Diàspora
Catalana) en América, y a partir de
1946 se celebraron alternativamente en un país americano y otro europeo, hasta que en
1978 ambos certámenes se unificaron en Barcelona. Cambios en el reglamento en 1981 y una
reforma en 1992 los convirtieron en un simple festival de poesía, con muy poco impacto
mediático frente a los grandes premios literarios actuales.
(*) Gaia Ciencia significa
arte de la poesía y el adjetivo gai(a) en
catalán y en occitano gay(a) significa que da
alegría. De estas lenguas pasó al francés, como gai(e) con
el significado de alegre, y del francés al inglés en la forma gay, que en primera acepción también es alegre,
pero asimismo significa homosexual. Curiosamente con esta
última forma y significado, la palabra se ha reintroducido en nuestro vocabulario
habitual después de "pereginar" durante muchos siglos. |
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