Con los datos obtenidos mediante la observación se puede comprobar que entre los
asteroides hay diferencias pero también muchas semejanzas. Tomando los albedos y los
datos espectrales, puede comprobarse que hay dos grupos bien definidos, en los cuales
pueden englobarse la mayoría de pequeños planetas:
Un grupo de albedo muy bajo,
generalmente entre 0,035 y 0,04, nunca superior a 0,065 (B-V entre 0,65 y 0,75). El
espectro es plano (colores neutros). Es el tipo C y
pertenecen a él un 75% de asteroides. Opticamente son comparables a las Condritas
Carbonáceas, formadas por silicatos hidratados y carbonados, muy primitivos, que se
remontan a los orígenes del sistema solar.
Otro de albedo moderado (0,065 a 0,23,
valor típico de 0,14) con un espectro rojizo (B-V entre 0,80 y 0,85) y rayas de
absorción de FeIII. Es el tipo S y contiene el 15%.
Recuerdan algo a los meteoritos denominados pétreos, constituidos por silicatos de alto
contenido en hierro (litosideritos, condritas H).
Sólo un 10% de los asteroides no están
incluidos en estos dos grupos. Hay un grupo mucho más pequeño, el M,
con albedos moderados y espectro ligeramente enrojecido. Para el resto, se han definido
otras clases menos comunes (E, R,
etc). La E corresponde a albedos altos y espectros llanos y
sin ningún tipo de líneas; la R a un albedo moderado-alto
con espectro muy rojo y líneas intensas. Las otras son menos importantes. La más
reciente clasificación de Barucci et al. (1987) incluye subíndices numéricos, como por
ejemplo tipo C0.
Cuando el asteroide presenta
características que pertenecen a dos o más clases diferentes, pero que no se excluyen
entre sí, se le asigna una clase múltiple, caracterizada por las letras de las clases
correspondientes, usualmente ordenadas de la más a la menos probable. Si el asteroide es
inclasificable, se le asigna la clase U,
y si sus datos son incongruentes (como actualmente es e caso de 515 Athalia) se le puede
dar la letra I (datos
incongruentes).
El motivo de que se les otorguen estas
letras es que son los mnemónicos de las composiciones que cabría esperar de ellos. C es por condritas carbonáceas, S por
silicatos (la mayoría silicatos y metal al 50%), M por
metálicos. Hay que enfatizar que, por el hecho de que un asteroide pertenezca a un
tipo concreto, no implica necesariamente que tenga la composición indicada.
Las asignaciones recientes (Tholen 1988)
están basadas en los métodos de clasificación de Tholen y de Barucci et al. (1987) y
son de una gran fiabilidad, en gran parte gracias a los datos aportados por el satélite
IRAS. A continuación se da la Clasificación Taxonómica de Tholen:
| Tipo |
Albedo geométrico visual |
Reflectividad espectral |
T |
Muy bajo (0,042) |
Similar a la clase D |
P |
Bajo (0,05) |
Similar a la clase M, por tanto pseudo M o P |
D |
Bajo (0,05) |
Muy rojo hacia 700nm |
F |
Bajo (0,065) |
Llana |
B |
Bajo (0,065) |
Similar a la clase C |
G |
Bajo (0,065) |
Similar a la clase C |
C |
Baja (0,065) |
Neutra, ligera absorción hacia el azul a partir de
400nm |
S |
Moderada (0,09-0,24) |
Enrojecido, típica banda de absorción entre
900-1000nm |
M |
Moderada (0,07-0,21) |
Sin rasgos distintivos, inclinación hacia el rojo |
A |
Moderada (0,12) |
Sube escalonado hasta 700nm y entonces baja |
Q |
Alta (0,21) |
Idéntica a las condritas ordinarias |
V |
Alta (0,25) |
Vesta; fuerte banda de absorción en 950nm |
R |
Alta (0,25) |
Muy rojo, bandas más profundas que el S |
E |
Muy alta (0,33) |
Sin rasgos distintivos, plana o inclinada hacia el
rojo |
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