El interés científico de la observación de las
ocultaciones de estrellas por la Luna reside en el poder determinar con gran precisión la
posición de nuestro satélite en su órbita alrededor de la Tierra. Cuatro observaciones
visuales equivalen, en peso estadístico, a una tomada fotométricamente, por lo que la
aportación de los aficionados tiene su valor en el resultado final.
Para registrar una ocultación estelar por la Luna
podemos hacerlo visualmente, o bien, fotométricamente. En ambos casos tendremos problemas
cuando la estrella desaparezca por el limbo iluminado de la Luna, ya que la luz de la
estrella quedará deslumbrada. La reaparición por el limbo iluminado presentará acaso
más problemas, convirtiéndose en una tarea casi imposible. Las inmersiones por el limbo
oscuro son sumamente fáciles derealizar, tanto visualmente como fotométricamente. La
reaparición por el limbo oscuro es más delicada, pues no sabemos con precisión por
donde aparecerá la estrella y por tanto, visualmente deberemos barrer un tramo del limbo
y, fotométricamente, deberemos tomar un área suficiente.
Cuando queramos registrar una ocultación
fotométricamente, deberemos realizar lo que se denomina fotometría rápida, tomar
datos a una velocidad mínima de 100 puntos por segundo.
Tanto en la observación visual como fotométrica
necesitamos una fuente de tiempo muy buena. En la observación visual es necesario
garantizar la décima de segundo, mientras que en fotometría habría que garantizar la
centésima. Para el trabajo visual tendremos suficiente con las señales horarias que cada
hora nos facilita Radio Nacional de España.
Las efemérides de ocultaciones de estrellas por la
Luna están calculadas para unas coordenadas geográficas determinadas, por lo que, a no
ser que hayan sido calculadas para nuestra posición particular, no serán exactas. Por
ello, deberemos empezar a observar unos minutos antes de la hora prevista a fin de que no
se nos escape.