Sugerencias
para un programa de observación |
Aunque la observación visual es útil en una vigilancia del planeta para alertar
sobre la presencia de fenómenos interesantes, para poder realizar el seguimiento y
estudio de las formaciones jovianas debe recurrirse a las imágenes CCD. Esto es así por
varios motivos:
Objetividad. Por experto y honesto
que sea un observador, no puede sustraerse a apreciaciones subjetivas que distorsionan la
validez de los datos. En ambientes profesionales únicamente cuentan las observaciones
obtenidas con medios impersonales.
Precisión. Los medios tradicionales de obtención de tránsitos de detalles por el
meridiano, perfectamente válidos para un seguimiento somero de Júpiter, no proporcionan
la precisión que requieren muchos estudios.
Medidas de latitud. La velocidad de
los vientos de Júpiter depende muy directamente de la posición de los detalles en
latitud. Para una velocidad y una región dada, un detalle puede ser muy interesante o no
según sea su latitud. Visualmente es muy difícil de determinar y en ningún caso se
alcanza la precisión requerida.
Las cámaras CCD proporcionan
documentos irrefutables y captan mucho mejor que el ojo los detalles planetarios, sobre
todo los de bajo contraste. Programas informáticos como LAIA, permiten no sólo procesar las imágenes
digitales, sino también hacer un análisis de las observaciones, tales como medir sobre
las imágenes la posición en longitud y latitud de los detalles y trazar planisferios.
Cualquier cámara CCD puede servir,
desde la más barata a la más cara. Así, por ejemplo, varias de las imágenes de
Júpiter que ilustran estas páginas han sido obtenidas con una CCD ST4. El único punto a
tener en cuenta es la calidad de las tomas, que deben tener una resolución entre 0"5
y 1". Utilizando una focal larga, de modo que la resolución sea aproximadamente de
0,4-0,5" por pixel y un filtro de color, sólo es cuestión de habilidad y paciencia,
puesto que incluso en los peores sitios, siempre suele darse algún momento en que las
imágenes están más calmadas.
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Algunas propuestas de
observación... |
Ante todo, una de los mejores aportaciones a la planetología que puede realizar un
aficionado es la patrulla rutinaria diaria. Sirve para tener "controlados" los
detalles principales de Júpiter, conocer su aspecto, su posición y comportamiento.
Además, en el caso de acontecer algún fenómeno importante o poco habitual, sirve para
alertar a la comunidad científica para que pueda emprender su seguimiento con todos los
medios posibles: grandes telescopios, HST, sondas interplanetarias...

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| Planisferio de
Júpiter en luz azul trazado a partir de imágenes obtenidas con el Telescopio Espacial
Hubble (el sur está arriba). En él se muestran algunos de los detalles a los que nos
referimos más abajo. |
Una gran ventaja del aficionado, o
grupos de aficionados, es el poder emprender trabajos de larga duración en el tiempo
(varios años) siguiendo unos mismos detalles, lo cual suele estar vedado a la mayoría de
profesionales, por la limitación de disponer de telescopio durante largos períodos y
también por la imposibilidad de prolongar un mismo estudio. Puestas así las cosas,
sugerimos algunos trabajos que podrían realizar los aficionados con imágenes CCD:
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Regiones polares |
A partir de +65°N y -65°S hasta los polos, no se
dispone de datos sobre velocidades de vientos y duración de los detalles. Los rasgos que
se observan son pocos, pero perfectamente visibles en imágenes CCD obtenidas con
pequeños telescopios. Concretamente, en los últimos años ha sido visible una especie de
banda o formación oscura entre los 62 y 65 grados Sur, que muestra estructura (ver el
planisferio). Aún más hacia el polo, hacia los 65-67 grados Sur también son visibles
dos o tres manchas claras. ¿Qué velocidades poseen? ¿Cuál es su tiempo de vida? ¿Son
las mismas las que se observan año a año? ¿A qué latitudes están?
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SSTB |
| En los límites de esta banda es visible
un rosario de vórtices anticiclónicos blancos. Se hallan situados en la latitud
planetográfica 40°S (-39 a -41). Interesa obtener datos de estos óvalos en el tiempo,
tales como movimientos, distribución, número y duración individual de cada uno de
ellos. La imagen
de la derecha muestra uno de ellos fotografiado con alta resolución por la sonda
Galileo. |

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STB |
La STB se muestra desde hace unos años muy alterada
conforme a los patrones clásicos, con desvanecimientos en muchos tramos, cambios de
latitud, presencia de una delgada componente en ciertos sectores, vórtices ciclónicos
blancos y manchas oscuras muy rojas en su interior, etc. (ver el planisferio de
arriba). Esto podría ser el preludio de cambios mayores en la región, tal vez
relacionados con la evolución que han experimentado las WOS en los
últimos tiempos.
Tras la colisión de BC y DE
y posteriormente de FA, posiblemente la STB experimentará profundos cambios. ¿Está
próximo el fin del fenómeno de las WOS? ¿Se generarán otras nuevas? No debe
descuidarse el seguimiento de estos detalles.
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SEB |
| Cuando la SEB sea débil, con la SEBs
casi invisible y la zona intermedia entre ambas componentes blanca, mezclándose
prácticamente con la STrZ, hay que someter la banda a una estrecha vigilancia, pues
significa que está próximo el estallido de una erupción o SEBD.
La actividad se inicia con la
repentina aparición en centro de la banda de una mancha brillante blanca, seguida de una
columna inclinada muy oscura, tal como muestra el dibujo de la derecha, original del
descubrimiento de la SEB 1975B (J.M. Gómez). |
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Zona Ecuatorial (SEBn-EZ-NEBs) |
| En la SEBn, por su lado norte (en la EZ)
es raro observar detalles con un tiempo de vida suficiente para poder calcular velocidades
y períodos de rotación, puesto que existe una fuerte cizalla de vientos que los destruye
y aparta. No obstante, tras algunas erupciones de la SEB pueden existir detalles
suficientemente grandes y algunos de muy larga vida, como un vórtice blanco aparecido en
la SEBn-EZs en 1975-76 tras la SEBD que persistió durante varios años. También son
raros los detalles bien definidos en el centro de la EZ (EB) y se debería intentar
seguirlos. Sin
embargo, el mayor interés reside en los penachos de la NEBs.
Situadas sus bases en los 6°N, los estudios a emprender deberían dirigirse
a:
1) Velocidades individuales a corto y largo
plazo.
2) Identificación de los detalles en el tiempo (de
uno a una decena de años).
3) Distribución espacial a corto y largo
plazo.
4) Estudio de interacciones entre penachos que
marchan a distinta velocidad. |
Evolución de los penachos de la EZ
de Julio a Septiembre de 1974. Nótese como el más oscuro (que fue el de larga vida
citado al hablar de de la 'plumes' de la EZ), marcha a mayor velocidad que los
delanteros. Ver también la longevidad de la "rift" que precede al intenso
penacho delantero (observaciones de J.M. Gómez y R. Reginaldo). |
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Una 'plume' de la
NEBs-EZn fotografiada por la sonda Galileo. La imagen de arriba es en falso color, en
tanto que la de abajo muestra unas tonalidades cromáticas similares a las reales. |
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NTBs |
Es muy importante detectar las
erupciones de manchas de alta velocidad de la NTBs desde el mismo momento en que se
producen. Desgraciadamente no suelen avisar, pues no necesariamente la banda debe estar
muy débil o ausente, como el caso de la SEB, por lo que hay que estar siempre alerta.
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Para contactar... |
En el caso de decidirse a realizar observaciones CCD
sistemáticas de Júpiter, ya sea en plan de patrulla o para realizar alguno de los
estudios aquí sugeridos, nos gustaría que se nos informase de ello con el fin de poder
establecer unos cauces de colaboración.
Animamos también a participar en la lista pública astrogea@yahoogroups.com para debatir, junto con otros muchos aficionados,
cualquier cuestión relacionada con estas observaciones.
Las imágenes CCD que se nos remitan deben serlo sin
procesado previo.
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