CONSEJOS A LA HORA DE ADQUIRIR UN TELESCOPIO
Llegamos aquí al final de esta breve introducción al mundo de los telescopio. No quisiera cerrarla, sin embargo, sin ofrecer unos consejos finales al posible comprador de un instrumento, resumen de lo expuesto, y que pueden ayudarle a extraer el máximo rendimiento de su presupuesto.
1.- No existe el telescopio universal, que sirva para todo. Un buen telescopio para cielo profundo, ideal para observar variables o realizar fotometría no es el ideal para observar dobles, por ejemplo. Aunque es cierto que con buena calidad y los accesorios adecuados se puede diversificar su uso con éxito, como por ejemplo a través del empleo de lentes de Barlow, o al revés, utilizando reductores de focal, la mayoría de las veces conseguir un telescopio "universal" supone recortar algunas prestaciones en cada una de las disciplinas.
2.- No existe la montura ligera y portátil para el telescopio potente. Aunque se han hecho infinidad de intentos para conseguir el observatorio móvil, no se ha creado aún la montura pequeña para el gran telescopio. Quizás lo que más se parece sea una Dobson, pero claro, ¡no es una ecuatorial!. Para compensar la inercia del tubo óptico se necesita cierta masa, y por muy bien diseñada que esté la estructura para evitar las vibraciones de la montura, existe un mínimo del cual no es aconsejable bajar.
3.- Si su presupuesto no es todo lo amplio que Ud. desearía, decídase por una compra escalonada. Por orden de coste, la pieza más cara suele ser la montura ecuatorial, el tubo óptico, accesorios y trípode. Si se quiere empezar a observar ya, empiece por un Dobson. Es el tubo óptico y poco más. Le servirá para familiarizarse con su telescopio, y en cuanto pueda dar el salto a la montura ecuatorial, le valdrá todo excepto las cuatro maderas del Dobson. El coste del material desechado será mínimo.
4º- Valore en su justa medida los componentes de un telescopio. No cometa el error de compra una gran óptica en una montura sencilla. El conjunto de un telescopio funciona con el rendimiento del peor de sus componentes. Por eso si Ud. tiene un gran reflector encima de una montura que tiemble como un flan y no permita observar, simplemente no podrá observar, o si utiliza oculares mediocres con una óptica fantástica, los resultados serán mediocres. En cambio, si coloca un pequeño telescopio sobre una buena montura, de momento podrá obtener el 100% del rendimiento de la óptica.
5.- Elija el telescopio de acuerdo a sus necesidades. Defina qué tiempo podrá dedicar, si desde su observatorio la contaminación le permite hacer fotografía u observar cielo profundo, si lo puede dejar fijo o lo ha de mover para poder observar, si quiere dibujar planetas o hacer variables... Dedicar algún tiempo acotando cuál ha de ser el uso del instrumento puede ahorrar mucho dinero y fracasos.
6.- No coleccione oculares. Existen en una amplia gama, pero la mayoría de los aficionados trabajan con no más de tres o cuatro y una buena Barlow. Es mejor comprar poco, pero de la mejor calidad posible. Al fin y al cabo, el ocular es la óptica final del sistema, y hemos de intentar que nos de la imagen tan buena como la que recibe del objetivo.