Montando un retículo a un ocular
Con poco tiempo invertido, es fácil conseguir colocar un retículo en un ocular, sobre
todo si su focal es larga. Esto tiene una utilidad manifiesta en el centrado de campos
para CCD, o para buscadores. El hacerlo en oculares de focal corta, típicos de
seguimiento fotográfico, no reviste más complicación. Sólo la que se deriva de
trabajar con piezas más pequeñas e hilos más finos. El ocular que presento lo monté en
algo más de media hora de trabajo, y si bien es cierto que cuento con algunas
herramientas (un torno, por ejemplo) siempre se puede improvisar con otros materiales
mecanizables con lo que se tenga a mano.
Partí de un
Ploss de 25mm. ruso pero casi cualquier ocular vale. Sólo los más baratos y malos (los
Hyugens, que en los oculares se identifican como H y HM seguido de la cifra de la focal)
no se pueden utilizar, pues el foco queda dentro del sistema òptico, entre las dos
lentes; y yo lo he hecho alguna vez, cualquier forma. Desenroscando no es ningún problema
separar por un lado el bloque de aluminio que contien la óptica y por el otro el tubo
cromado que enchufa al portaocular y que tiene el diafragma de campo, una especie de
arandela de bordes afilados de más o menos diámetro según el tipo y la focal.
Este diafragma está justo en el foco del ocular (por eso se ve el círculo de imagen con
los bordes nítidos) y por tanto es ahí donde debemos colocar la cruz de hilos para que
aparezca enfocada.
En mi caso he torneado unos tubos de aluminio (lo dicho, puede ser PVC o papel pegado en
múltiples capas, cada uno con lo que tiene a mano) de diámetro exterior tal que entra
suave pero justito en el interior del ocular hasta apoyarse en el diafragma, y el
diámetro interior un poco mayor que el diafragma.la altura de este tubito viene
determinada por lo que quepa en el ocular sin hacer tope con nada. En mi caso unos 4mm.
Una vez la arandela hecha, queda marcar los cuatro puntos a 90º donde irán los hilos.
Para eso, he envuelto el cilindrito en un papel y he marcado donde se superpone la vuelta
y he cortado por ahí, de forma que tengo un papel con un longitud igual a la de la
circunferencia exterior del cilindrito. Lo doblo por la mitad y otra vez, y ya tengo el
papel con 3 marcas que junto con los extremos me divide la circunferencia en 4 sectores
iguales. Vuelvo a envolvar el cilindrito en el papel, marco esos puntos en el aluminio o
lo que sea y ya se por donde pasarán los hilos.
En mi caso ahora, con un un taladro mini y un disco de corte de apenas medio milímetro de
grueso le he hecho una pequeñas entallas al tubo. Pueden ser unos cortes poco profundos
con un cutter o con una sierra de marquetería. Situo en cilindro sober una madera blanca,
de una media vieja saco un hilo increiblemente fino y elástico, difícil de ver a simple
vista, y con trozos de cinta adhesiva pego los extremos a la madera, por encima de la
arandela, de forma que el hilo entre en las ranuritas. Y lo mismo con el otro par de
hilos. En la foto creo que se entiende bien.
Pues ya está lo peor. Un puntito de algún pegamento instantáneo sobre cada ranura, una
paciente espera de 5 minutos (la primera vez resultó que el pegamento no era tan
instantáneo...), se cortan los hilos con el cutter y se coloca el retículo en el
interior del ocular, asegurándolo si en necesario con otro puntito de pegamento,
preferiblemente más ligerito (Imedio) por si se tiene que desmontart porque se rompa un
hilo.
Y ya está,
así de fácil. Iluminarlo ya es harina de otro costal. Posiblemente, la forma más
sencilla sea simplemente apuntar de con una linterna oblicuamente por la boca del tubo.
Así, con un poco de práctica, se encuentra un punto en el que las estrellas se ven, el
cielo queda teñido del color de la luz de la linterna y el retículo se ve negro. Una
«sofisticación» es soldar un LED al extemo de unos hilos que se introduce por el tubo.
Ese LED se alimenta a través de un pack de 2 pilas AA, que da 3v. Si se quiere regular el
brillo del LED, solo hay que interponer un potenciómetro logarítmico de 1K. La idea que
usa Vixen en sus buscadores de la Polar no es ni más ni menos que esta. La iluminación
clásica en la que los hilos se ven iluminados y el campo oscuro es dificil de montar. Los
oculares de «compra» iluminados suelen tener el retículo grabado en un disco de vidrio,
y se monta de tal forma que la luz se refleja en una de las caras de las líneas grabadas
y sale en dirección al ojo. Si lo hacemos con hilos, no hay resultados seguros. Hay hilos
que no hay forma de iluminar, otros que necesitan tanta potencia que al final acabamos
teniendo el campo teñido... Además, la posición de la iluminación es crítica y a
veces mover un poco el LED representa un cambio muy importante en la calidad de la
iluminación. Por si aun queda alguien con ganas, descubrirá que el retículo casi
siempre coincide con la rosca que une los dos cuerpos (el que contien la óptica y el
cilindro de 1,25»). En fín, a pesar de eso, los primeros oculares reticulados que hice
los tuve que iluminar y funcionaron, así que sólo es cuestión de ser más cabezón que
el ocular. Suerte.