| HARVARD COLLEGE OBSERVATORY
Circular 173
Edward C. Pickering, March 3, 1912.
Periods Of 25 Variable Stars In
The Small Magellanic Cloud.
La siguiente exposición respecto a los períodos de 25 estrellas
variables en la Nube Pequeña de Magallanes ha sido elaborada por Srta. Leavitt.
En H.A. 60, No. 4 se presentó un catálogo de 1777
estrellas variables en las dos Nubes de Magallanes. Las mediciones y la discusión de
estos objetos presenta problemas de dificultad nada usual, a causa de la gran área
cubierta por las dos regiones, la distribución extremadamente apretada de las estrellas
contenidas en ellas, el débil brillo de las variables y sus cortos períodos. Muchas de
ellas nunca llegan a ser más brillantes de la decimoquinta magnitud, mientras que muy
pocas exceden la decimotercera magnitud en máximo, las exposiciones necesarias son largas
y el número de fotografías disponibles es pequeño. La determinación de las magnitudes
absolutas para las extensamente separadas secuencias de estrellas de comparación tan
débiles no puede ser completada de forma satisfactoria en la actualidad. Con la adopción
de una escala absoluta de magnitudes para las estrellas en la secuencia polar del
norte, sin embargo, el camino para tal determinación queda abierto.
En 1904 fueron medidas cincuenta y nueve variables
en la Nube Pequeña de Magallanes, usando una escala provisional de magnitudes y los
períodos de diecisiete de ellas fueron publicados en H.A. 60, No. 4, Tabla VI. Se
asemejan a las variables encontradas en los cúmulos globulares, disminuyendo lentamente
de brillo, permaneciendo en el mínimo gran parte del tiempo, aumentando muy rápidamente
de brillo para alcanzar un máximo de corta duración. La Tabla I da todos los períodos
que se han determinado hasta el momento, en total 25, dispuestos en orden de su longitud.
Las primeras cinco columnas contienen el número de Harvard, el brillo en el máximo y en
el mínimo de acuerdo con lo medido en su curva de luz, la época expresada en días que
siguen al D.J. 2.410.000, y la longitud del período expresado en días. Los números de
Harvard en la primera columna se ponen en cursiva cuando el período aún no ha sido
publicado. Se aprecia una notable relación entre el brillo de estas variables y de la
longitud de sus períodos. En H.A. 60, No. 4, se llamó la atención al hecho de que las
variables más brillantes tienen los períodos más largos, pero en aquel momento se hizo
notar que el número era demasiado pequeño para poder extraer conclusiones generales.
Desde entonces se han determinado los períodos de 8 variables adicionales que, sin
embargo, se conforman con la misma ley.

La relación es mostrada gráficamente en la Figura
1, en la que las abscisas indican el período, expresado en días, y las ordenadas se
corresponden a las magnitudes en el máximo y en el mínimo. Las dos curvas que resultan,
una para los máximos y otra para los mínimos, son asombrosamente lisas, y de forma
concordante. En la Figura 2, las abscisas expresan los logaritmos de los períodos y las
ordenadas las magnitudes correspondientes, al igual que en la Figura 1. Fácilmente se
puede trazar una línea recta en cada una de las dos series de puntos que corresponden a
los máximos y a los mínimos, mostrando así que existe una simple relación entre el
brillo de las variables y el de sus períodos. El logaritmo del período aumenta en cerca
de 0,48 para cada aumento de una magnitud en brillo. Los residuos de los máximos y
mínimos de cada estrella respecto a la línea de la Figura 2 se dan en las sexta y
séptima columna de la Tabla I. Es posible que las desviaciones respecto a la línea recta
lleguen a ser más pequeñas cuando sea usada una escala absoluta de magnitudes, y pueden
incluso indicar la corrección necesaria a aplicar en la escala provisional. Debe ser
notado que el rango medio, tanto para las variables brillantes como para las débiles, es
de cerca de 1,2 magnitudes. Puesto que las variables están probablemente casi a la misma
distancia de la Tierra, sus períodos se asocian al parecer a su emisión real de la luz,
según lo determinado por su masa, densidad y brillo de la superficie.

El débil brillo de las variables de las Nubes de Magallanes
parece imposibilitar el estudio de sus espectros con nuestros recursos actuales. Un
número de variables más brillantes tienen curvas de luz similares, como UY Cygni, y
deberían ser estudiadas detenidamente. Conviene que sea determinada la clase del espectro
del mayor número posible de estos objetos. Debe esperarse, también, que puedan ser
medidas las paralajes de algunas variables de este tipo. Dos preguntas fundamentales que
podrían arrojar alguna luz son si hay límites definidos en la masa de las estrellas
variables de tipo cúmulo, y si los espectros de estas variables que tienen períodos
largos se diferencian de los de las variables que poseen períodos cortos.
Los hechos conocidos de estas 25 variables sugieren otras muchas
preguntas respecto a la distribución, relaciones con las estrellas de cúmulos y
nebulosas, diferencias en las formas de las curvas de luz, y al rango extremo de la
longitud de los períodos. Se espera que pronto pueda emprenderse en este observatorio un
estudio sistemático de los cambios de luz de todas las variables, casi dos mil, en las
dos Nubes de Magallanes.
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