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| El nombre del Observatorio de Boyden tal vez a muchos no les suene, pero hubo una época en que tuvo una relevante importancia y desde allí se escribieron algunas de las más brillantes páginas de la astronomía de la primera mitad del siglo XX. Las siguientes líneas son un pequeño recordatorio en homenaje a la labor desarrollada por aquellos pioneros.
El observatorio, que se halla a una latitud de 29 grados sur, fue inaugurado en 1926 como una estación en el hemisferio sur del Harvard College Observatory, contando con una variedad de telescopios entre los que destaca el Rockefeller de 1,5 metros de diámetro. Entre 1950 y 1970 fue operado por un consorcio internacional que se disolvió en 1976, siendo transferido a la Universidad del Estado Libre de Orange (UOFS). Las presiones de financiación de las universidades de Sudáfrica obligaron a cerrar el observatorio en 1989 por falta de recursos económicos. Ante la insistencia de la Universidad de Notre Dame (Indiana) que buscaba un telescopio en el hemisferio sur para observar microlentes, en 1998 el gobierno del Estado Libre de Orange decidió conceder una subvención para reabrir y restaurar el observatorio, y de forma muy particular el telescopio de 1,5 metros, iniciando este observatorio una nueva singladura, tanto en el campo de la investigación, como en su uso por parte de aficionados y en tareas de divulgación para escolares y público en general. Desde sus inicios la
contribución del observatorio se tradujo en descubrimientos fundamentales, prosiguiendo
la tarea iniciada en Arequipa, particularmente
durante las primeras décadas del siglo XX, el que fue el más importante y casi único
"ojo" para explorar el cielo del hemisferio austral, con objetivos a tan
importantes como son el núcleo de la Vía Láctea y las Nubes de Magallanes. El nombre de
la Estación de Boyden va íntimamente unido a los grandes logros de la astrofísica en la
primera mitad del pasado siglo, pues desde allí se realizó la mayor parte de las
observaciones de las que se nutrieron los principales investigadores de la época.
Gestionado por el Harvard College Observatory, con el
famoso telescopio fotográfico de 10 pulgadas de Metcalf, que tras una reciente
restauración todavía es operativo, se patrulló todo el cielo austral y se obtuvieron
nuevas curvas de luz de las cefeidas de las Nubes de
Magallanes, que son unos de los puntales básicos de la astrofísica moderna. Precisamente
la observación de estas estrellas variables desde la estación de
Arequipa habían permitido a Miss Enrietta Leavitt en 1912
descubrir su famosa relación
Período-Luminosidad de las cefeidas y con ella pudo determinarse las dimensiones de nuestra galaxia, la
distancia de las Nubes de Magallanes y las dimensiones y distancias de las galaxias más
cercanas, tarea que todavía hoy en día prosigue gracias al telescopio espacial Hubble
Desde 1991 el
observatorio de Boyden está abierto al público y a grupos escolares. Entre los proyectos
futuros está la construcción de un museo y un salón de actos. De esta forma se quiere
que contribuya a crear una conciencia científica y tecnológica entre las nuevas
generaciones sudafricanas. |
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Grup d'Estudis Astronòmics |
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