| Con el fin de capturar un meteoro
desde dos estaciones para determinar su trayectoria debemos basarnos en el principio de
realizar fotografías de una misma región atmosférica subtendida por el campo de las
cámaras desde las estaciones. Para localizar el campo fotografiado por las cámaras desde
las diferentes estaciones en el nivel meteórico, deberemos tener en cuenta una serie de
consideraciones geométricas sobre la distancia entre estaciones, sus posiciones relativas
y sobre la altura esperada de aparición de los meteoros. De este modo, considerando la
posición de las estaciones en la superficie terrestre y la geometría de las apariciones
podemos emplazar simultáneamente el campo fotográfico en la misma región atmosférica.
En principio se suele establecer el centro de campo
fotográfico en un punto P sobre la atmósfera situado a una distancia intermedia entre
las estaciones y a la altura media de aparición de los meteoros (variable entre 80 y 120
km). En el caso de existir 3 estaciones se apunta al baricentro del triángulo esférico
cuyos vértices definen las tres estaciones, a la altura adecuada. El método es
geométrico y muy simple como se describe a continuación.
Las bases para localizar los campos son:
-Apuntaremos las cámaras a un punto P en la
atmósfera terrestre que definiremos a partir de conocer la disposición de las estaciones
sobre la superficie terrestre y la altura de aparición promedio de los meteoros del
radiante a estudio.
-Primero determinaremos la proyección del punto P
sobre la superficie terrestre que denominaré P'. Para ello bien lo escogemos
arbitrariamente según convenga o bien lo optimizamos en un punto a mitad de distancia
entre las estaciones. Si fuesen por ejemplo dos se toma la línea recta entre ellas en su
punto medio. En el caso de ser tres, podríamos tomar el baricentro del triángulo que
forman las estaciones sobre la superficie terrestre. Si fuesen cuatro el punto que define
la intersección de las diagonales, etc...
-Conocida la posición de las estaciones,
calcularemos la posición sobre la superficie terrestre (Longitud, Latitud) de ese punto
P'.
-El punto P sobre la atmósfera terrestre al que se
debe apuntar la cámara se encuentra a una distancia Hb que tomaremos la
esperada para la ionización de los meteoros del radiante a estudio. Ya vimos en la tabla
1 que esta altura depende básicamente de la velocidad geocéntrica de entrada de los
meteoroides en la atmósfera. Para los diferentes enjambres generalmente oscila entre 80 y
120 Km, dependiendo de la velocidad y de la densidad media de las partículas de cada
enjambre. Por ello definiremos dos vectores directores desde cada estación, por ejemplo
en el caso de dos (V1 y V2) que apuntarán hacia P. Estos podremos
referirlos en coordenadas horizontales según (A1,h1) y (A2,h2),
donde A representa el acimut y h la altura sobre el horizonte, en grados (°). Los acimuts
se miden en la dirección de la rotación diaria de la esfera celeste, es decir, hacia el
occidente del punto sur, desde 0° a 360°. Dado que el punto al que se orientan las
cámaras es fijo (P) las direcciones (Ai,hi) son invariantes.
En la práctica resulta complicado localizar las
cámaras usando el sistema horizontal, es decir, resulta difícil medir acimuts y alturas
durante la noche sin instrumental. Por operatividad y sencillez se calcula la proyección
en la bóveda celeste del vector que señala hacia P, referido a ascensión recta y
declinación. Para utilizar el sistema ecuatorial de coordenadas simplemente se debe
calcular la proyección del vector director de las i estaciones (Vi) sobre la
bóveda celeste. Mediante esto obtendremos unos puntos en la bóveda celeste (en
coordenadas ecuatoriales a i,d i) a los que resulta fácil apuntar
ya que tenemos las estrellas como referencia.
De este modo, en vez de realizar complejas medidas de
ángulos, se consigue orientar rápidamente el campo en la orientación deseada. Nótese
que dado que se apunta a un punto de la atmósfera (no de la bóveda celeste) bastará con
situar la cámara a una determinada hora apuntando hacia las (ai,di)
determinadas para cada estación i. Debido a la rotación terrestre, el transcurso del
tiempo hace que varíe la ascensión recta pero se mantenga invariable la declinación. Es
decir, si desde la estación 1 debiésemos situar la cámara a las 0h en (a1,d1)
ya tendríamos localizada la cámara para toda la noche. Si en un descuido a la 1h la
cámara se moviese y fuese necesario volver a situarla hacia P, entonces simplemente la
localizaríamos en (a1+1h,d1). Es decir, además de ser más
sencillo situar las cámaras de este modo, conocida la orientación para una hora
determinada de la noche ya no hace falta realizar más cálculos. Para localizar el campo
en (a,d) n horas antes o después sólo sería necesario respectivamente restar o sumar n
horas a la ascensión recta.
Si deseamos localizar el campo de las cámaras en un
tiempo determinado t deberemos calcular para ese instante la proyección de los Vi
en la bóveda celeste ya que la Tierra gira constantemente y, por lo tanto, hará variar
las coordenadas ecuatoriales. En realidad se puede probar que solo variará la ascensión
recta, permaneciendo invariante la declinación. Como ejemplo, si desde la estación 1 a
las 0h T.U de un determinado día calculásemos que debería apuntar a a 1(0h)=
3h 15' y d 1= +35°, a las 2h T.U solo se debería cambiar la ascensión recta
a a 1(2h)= 3h 15'+ 2h= 5h 15', permaneciendo invariable la declinación.
Con estas simples nociones se ha descrito el método
general a seguir aunque pueden desarrollarse alternativas dependiendo del caso. Por
ejemplo, el software desarrollado nos permite localizar el campo fotográfico sobre
cualquier punto P' (no necesariamente a media distancia de las estaciones), o bien si
desde una estación apuntamos a un lugar del cielo, hacer que la otra estación abarque la
misma región de la atmósfera, etc...
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